La burbuja del alquiler en Vigo, ¿por qué está aumentando tanto el precio?

11 de Marzo de 2018 Pablo Campos

La falta de plan general, la reactivación del mercado inmobiliario y las ayudas al alquiler "culpables" del aumento de los precios de los arrendamientos.


Si algo conocemos todos es la falta de planificación urbanística en la ciudad de Vigo, un ayuntamiento que desde tiempos inmemoriales ha crecido de forma desordenada y que desde hace años se rige por un plan caduco que impide que la ciudad se desarrolle.

La practica inexistencia de suelo urbanizable en la urbe viguesa hace que el mercado inmobiliario se encuentre "comprimido" y abocado a un grave problema de vivienda. Esto sumado a que la demanda de alquiler en los últimos años se ha revitalizado por la crisis del sector, ha hecho que los precios de los alquileres de la vivienda en la Ciudad Olívica como todos sabemos se hayan disparado.

 


Vista aérea de la ciudad de Vigo


En los últimos tiempos, en Beneite Inversiones Inmobiliarias hemos detectado una numerosa cantidad de propietarios que han decidido no renovar los contratos de arrendamiento a sus actuales inquilinos, que motivados por la reactivación del mercado deciden poner en venta sus propiedades.

¿Qué ocurre entonces?, que si no hay vivienda nueva y el parque de alquiler se reduce, el precio seguirá marcado por una tendencia alcista difícil de parar.

Esta situación se puede agravar todavía más; lo que inicialmente se plantea como una ayuda al acceso al mercado alquiler (y lo es) a través del recién aprobado "Plan Estatal de Vivienda" en el que los menores de 35 y mayores de 65 años pueden acceder a subvenciones de hasta el 50% de la renta de sus viviendas durante tres años, puede volverse en contra de los inquilinos, ya que esta medida hará subir todavía más la demanda del alquiler en una ciudad que no tiene suficiente parque de vivienda en el mercado para asimilarla, lo que implicará  casi con toda  seguridad otra subida en el precio de los arriendos que afectará muy directamente a los que se encuentren en un tramo de edad de entre 35 y 65 años.

Todas estas cuestiones están generando lo que ya podemos llamar una "burbuja de alquiler" alquiler difícil de parar.  En la actualidad ya es fácil encontrar propiedades en los que el precio de la renta estaría por encima de lo que supondría el pago de la cuota de la hipoteca si el inquilino  se comprase la propiedad.